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FORO LIBER@L

SINGAPUR

El aislamiento político internacional se acaba pagando por donde menos se espera. Más allá de la "gafancia", que empieza a ser legendaria, de nuestro presidente Rodríguez, y que de una tacada ha conseguido acabar con Madrid y con París (mon ami Chirac, dime con quién andas...), parece claro, dado el resultado final con la sorpresa londinense que la política internacional ha tenido enorme peso en esta decisión.

Ir por el escenario político internacional en plan "outsider", hacer la guerra (o la paz) por su cuenta, saltarse pactos y acuerdos, animar a otros a que lo hagan, y apostar a caballos perdedores, navegar en suma sin principios por las procelosas aguas de la diplomacia, acaba pasando factura. Es lo que le ha pasado a Madrid. Todos coinciden en que las buenas artes de Blair y de la diplomacia británica han sido decisivas a la hora de dar el vuelco inesperado. ¿Qué mercancía puede vender hoy en el mundo el gobierno español? Nuestros ejes rectores, la vieja Europa encarnada por Chirac y Schroeder, se hunden irremisiblemente en un mar de demagogia y de crisis mal afrontadas. En un momento en que la iniciativa internacional, con mejor o peor fortuna, pero con coraje indudable, la llevan las dos potencias anglosajonas, Madrid tenía todos los números para quedarse por el camino. Prueba de ello es que, al parecer, al caer Nueva York es cuando Londres ha pegado su acelerón final.

Me alegro por Blair. Me alegro por el Reino Unido. Me alegro por Chirac. Y respecto a Rodríguez... no puedo alegrarme, como buen español, pero sí me regocija ver que el tiempo da y quita razones y pone a la gente y a la gentecilla en su sitio. Lástima que las collejas se las den en nuestras cabezas, en este caso en la de los madrileños.



Aja

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