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FORO LIBER@L

HARTO DE ERC

Lo de Esquerra Republicana de Catalunya ya clama al cielo. En la comisión del 11 - M estos individuos han plantado al juez Garzón porque "es una persona nefasta para la memoria del nacionalismo catalán", ya que combatió a Terra Lliure y procesó a algunos independentistas en los prolegómenos de los JJ.OO.

Anteayer revelaron los secretos de la Comisión 11-M, contra la prohibición expresa que su cometido les impone. Ayer se descubrió que en los días trágicos en torno al 11-M, Carod corrió en auxilio de Otegi, cuando aún todos pensaban en ETA, para "crear la máxima anormalidad posible" en torno al gobierno, al PP y a las elecciones, y propaló la insidia de que el PP preparaba un golpe de Estado declarando el estado de excepción y suspendiendo los comicios y hasta la autonomía vasca, y que desmantelaría la Ertzaina.

Se entrevistó con Josu Ternera en su primera actuación como conseller en cap de la Generalitat para decirle que siguiese matando, pero fuera de Cataluña. E incluso dentro, siempre y cuando los muertos fuesen "culpables", o sea, no nacionalistas. Se dedican a sabotear constantemente los plenos de las Cámaras con sus juegos malabares con el idioma catalán.

¡Ya basta! Me niego a aceptar que un partido que representa menos de un 10 % en Cataluña, y un porcentaje inapreciable en todo el Estado, gobierne en Barcelona y en España, mediante el chantaje de sus votos, y sometiendo a una humillación constante a sus aliados, que por poca simpatía que me merezcan son los representantes elegidos por abrumadora mayoría, en comparación con ellos, para gobernarnos.

No quiero que un partido equidistante entre los terroristas y las víctimas, que defiende a ciertos criminales por el simple hecho de ser catalanes, y a otros por la elemental razón de ser nacionalistas y antiespañoles, esté abusando de los privilegios de nuestra democracia, y cobrando sus sueldos de parlamentario con cargo a los presupuestos del Estado español, para desde dentro del sistema desarrollar una constante y tenaz tarea de demolición de ese Estado.

Estoy harto de que se empeñen en exigirnos, por procedimientos más o menos sutiles, que nos posicionemos como nacionalistas o no nacionalistas, estoy cansado de que falseen la historia, la economía, la educación y hasta la realidad más evidente. Estoy hasta la coronilla del "triunfo de la impertinencia", del desplante continuo y de la chulería prepotente de unos auténticos “gamberros políticos” que han adoptado la apariencia simpática de un partido rebelde. Estoy harto de tener a los antisistema dentro del sistema. Estoy indignado de que para ellos todo valga, de que no respeten nada, de que alardeen de ello y de que nadie les plante cara y les diga hasta aquí hemos llegado.

Me indigna que un partido pueda hacer de gobierno y de oposición simultáneamente, con todos los privilegios y prebendas de ambas posiciones.

Quizá sí que hay que pensar en cambiar la Constitución, pero en sentido inverso al que ellos plantean. Y quizá sí que hay que modificar la ley electoral para no ser perpetuos rehenes de este tipo de partidos.

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